Auditorías ambientales del estado de una propiedad o de compra - venta “Environmental Due Diligence”
realiza auditorías ambientales del estado de una propiedad o de compra-venta, para garantizar medioambientalmente la transmisión de emplazamientos industriales activos o inactivos (brownfields).
Las zonas industriales pueden presentar problemas de contaminación debidos a una deficiente o nula gestión medioambiental durante su funcionamiento, que afectan al suelo y a las aguas subterráneas y por tanto, significar un riesgo para la salud humana o el medio ambiente. Además, pueden presentar elementos constructivos clasificados como residuos peligrosos como fibrocemento, pinturas con plomo o cromo, etc. Todo ello se traduce en pasivos ocultos y en responsabilidades subsidiarias en las transacciones de compra-venta de estos emplazamientos.
Son investigaciones para identificar la contaminación real o potencial de un emplazamiento tanto en el subsuelo como en otros medios.
Responden a la existencia de una legislación cada vez más estricta sobre la contaminación, a una demanda creciente de información del estado medioambiental de las fincas ocupadas por actividades industriales, y al hecho frecuente que el coste de la investigación y la recuperación del subsuelo y de otros medios puede superar el valor de mercado del emplazamiento.
Se emplean en operaciones de transmisión de la propiedad, en tasaciones y en cualquier situación que se quiera conocer la existencia de pasivos (liabilities) medioambientales.
Se realizan siguiendo las normas ASTM E-1527, E-1528 y E-1903, o bien de acuerdo con la metodología del Banco Mundial.
sigue un procedimiento para la realización de las de auditorías ambientales que consta de tres fases:
- Fase 1: Implica la inspección completa sobre el estado del emplazamiento y su historial mediante la consulta de información, entrevistas, revisión de registros y visita técnica. Como conclusión de esta fase se determina la existencia o no de evidencias o indicios de contaminación.
- Fase 2: Evalúa las evidencias o indicios de contaminación identificadas en la Fase 1 mediante la investigación del subsuelo y la toma y análisis de muestras. En función de los contaminantes presentes y de su concentración, de la normativa aplicable, del uso del suelo y del riesgo para la salud humana y el medio ambiente, se determinará si conviene proceder a una recuperación del suelo o finalizar la auditoria.
- Fase 3: Comprende las actividades de recuperación del subsuelo hasta adecuar el riesgo al uso del emplazamiento.
Las auditorias ambientales son necesarias para aquellos propietarios que desean conocer cual es el estado de su propiedad, y para cualquier persona o entidad involucrada en el proceso de transacción de un emplazamiento:
- Compradores
- Arrendadores
- Promotores inmobiliarios
- Abogados
- Compañías de seguros
- Entidades financieras
- Tasadores
- Administraciones públicas